Intenté aniquilarte con el martillo que papá usaba para colocar los clavos,solo encontré mis manos temblando esperando que despertaras y te alejaras para no cometer el error de mi vida.
Tu,en tan tranquila paz,que asfixiaste tu corazón con el aire no correspondido y te inflaste los pulmones de una alegria que nunca tuvo un buen amanecer,provocaste ver en mi un sueño carcomido por el tiempo.
Cuando dormías a mi lado,sin siquiera estarlo,sentía tus pulsaciones mas aceleradas de lo habitual,como si te dieras cuenta que mi intención era despertarte sin abrir tus ojos. Presioné tus manos con las mias,tu cuerpo lo inundé de lágrimas que recorrian mi cara,te llene de petalos tu fragil y sumizo cuerpo mientras veia caer el desperansador adios ,traté de olvidar por un minuto la grieta que dejabas en cada engaño que usabas para satisfacer tu placer..............
(algún dia terminaré la metáfora)
lunes, 3 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario